El Edificio Lomas del Sol de la Universidad Monteávila acogió la primera edición del congreso “El arte de despertar lectores. La práctica de enseñar a amar la literatura”. Los profesores de la Monteávila se reunieron en este espacio de reflexión para escuchar y presentar ponencias que tuviesen como núcleo la literatura y el lado práctico de su enseñanza. Este evento surge a partir de la inquietud de algunos profesores de descubrir nuevas formas de introducir la literatura al aula, en las que los alumnos capten el atractivo y el beneficio que puede brindarle la lectura a sus vidas.


Las ponencias recorrieron diferentes temas. Se partió de la importancia de la autenticidad pedagógica, lectora y humana de los docentes, como señalaba la profesora Grisel Guerra de Avellaneda, quien comentó que a veces, los profesores dejan de ser lectores verdaderos para convertirse en administradores del conocimiento. La profesora Yoharlis Linárez expuso la importancia del estudio de la Lingüística y cómo ella, en sus clases, explica los postulados de esta ciencia a través de textos literarios, demostrando así que estas dos áreas de conocimiento —lingüística y literatura— son cómplices, aliadas, en el “mismo proyecto de entender el lenguaje humano”. El profesor Fernando Rojas se preguntaba qué se le estaba dando de leer a los estudiantes y cuáles eran las razones para la selección de cada texto, reconociendo una responsabilidad compartida entre los alumnos y los profesores para descubrir, en el aula, que la lectura no debe ser una obligación sino “parte de la felicidad”.
La profesora invitada Isabella García-Ramos Herrera sostuvo que la relación entre la lectura y la escritura es fundamental para hacer despertar en los alumnos el interés que los acercará a la Literatura, porque es a través la escritura que los estudiantes se exponen a la necesidad de nombrar el mundo que habitan y las cosas que les suceden con palabras que extraen de sus propias lecturas. El profesor Gabriel Gutiérrez, preguntándose por el lado práctico de la enseñanza de la Literatura, buscaba maneras creativas y efectivas de evaluar el aprendizaje literario en el aula. Formas que, sobre todo, acercaran a sus alumnos a la lectura, no por obligación sino por verdadero placer, pensando en que aquello que él enseña, quiere que sea una enseñanza para siempre.

El profesor Pausides González atendió a una de las inquietudes más actuales que se le presentan a los profesores, tanto de literatura como de otras asignaturas, y es el cómo la inteligencia artificial ha entrado en el aula. En su caso, profundizó en la relación entre el uso de la lA y la escritura creativa. El profesor José Urdaneta expuso cómo, a través de distintas estrategias docentes, tanto en el ámbito escolar como el ámbito universitario, la literatura podía ser introducida al aula con mayor facilidad a partir de ofrecer relaciones transmediales entre películas y libros, atendiendo a los intereses y conocimientos de los alumnos.
Los asistentes y ponentes aprovecharon el espacio de este congreso no solo para escuchar diferentes experiencias docentes sino para también cuestionar y compartir sus propias concepciones en torno al tema de la lectura y la literatura. Así, se convirtió en un verdadero espacio de reflexión que enriqueció a cada uno de los que asistieron, no solo en materia académica, sino también en amistades inteligentes. Se cumplió así el objetivo de este congreso: reflexionar sobre cómo despertar a los alumnos y acercarlos a la literatura, compartir experiencias docentes en la enseñanza práctica de esta disciplina, aprender los unos de los otros, meditar preguntas que antes no se hubieran planteado.
Isabella García-Ramos Herrera