Para que una universidad responda a los desafíos actuales, no puede quedarse estática. Debe ser un entorno dinámico, capaz de adaptarse sin perder su esencia. Es por ello que celebramos una nueva edición del Encuentro de Saberes 2026, un espacio diseñado para que todo nuestros profesores y los que hacen vida académica en la Monteávila remen en la misma dirección y fortalezcan el trabajo diario en las aulas.
“Es una actividad importante para los profesores porque es la oportunidad de enfocar, semestre a semestre, los temas que se consideran más importantes o focalizarlos en aquello a lo que todos queremos apuntar. De tal manera, todos vamos remando en la misma dirección, trabajando en torno a objetivos comunes que pueden ser estrategias instruccionales, metodologías, enfoques tecnológicos, de valores u otra área de interés, no solo para la universidad, sino también para la sociedad, porque esta va cambiando”, explicó Nelly Melendez, directora de Desarrollo Profesoral y organizadora del evento.
La jornada inició con las palabras del vicerrector académico, Gerardo Fernández, quien habló sobre la ruta de transformación pedagógica, innovación digital e impacto académico enmarcados en la planificación estratégica +UMA 2030, destacando la formación continua de nuestros profesores y el compromiso institucional con una educación humana e integral.

Luego, Virginia Domínguez, decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, compartió la ponencia “Semillas de Innovación: Construyendo nuevas posibilidades para la docencia”. Recordó que innovar no es solo usar tecnología por estar «de moda», sino lograr esa conexión humana en el aula que despierta las ganas reales de aprender.


El espacio para la reflexión ética estuvo a cargo de Víctor Guédez, con su conferencia “Hacer el bien y hacer bien las cosas: significados y alcances en la educación”. Guédez nos invitó a sustituir la resiliencia tradicional por la longanimidad, esa capacidad orgánica de crecer y transformarnos a partir de la experiencia, bajo la premisa de que «cambiamos para ampliar la capacidad de seguir caminando, no para alcanzar un objetivo estático».
Por otra parte, Oriana de Blanco, coordinadora en la galería Abra Caracas, se encargó de introducir a los participantes en el mundo del arte y la cultura, abordando la obra del artista yanomami Sheroanawe Hakihiiwe, para mostrar cómo el arte funciona como un archivo visual de memoria y supervivencia colectiva.



El encuentro también tuvo espacios vivenciales y colaborativos, como el taller de escritura creativa facilitado por Pausides González y finalizó con la presentación de la estrategia +UMA 2030, a cargo de nuestro rector, Guillermo Fariñas Contreras, quien compartió su importancia y los próximos pasos de la Universidad Monteávila hacia su futuro.

