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La cultura y la educación de México recorrieron los pasillos de la Monteávila

Jun 22, 2023

En el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se lee el lema “Por mi raza hablará el espíritu”, una expresión que José Vasconcelos, impulsor de la educación en dicho país, acuñó tomando de inspiración a Simón Bolívar y su Carta de Jamaica. Vasconcelos era un gran admirador del prócer venezolano, un dato que puede interpretarse como uno de los muchos lazos de amistad y conocimiento que unen a Venezuela y México como naciones hermanas.  

Ismael Hernández, encargado de Asuntos Culturales en la Embajada de México en Venezuela, visitó la Monteávila para contarnos sobre la historia de la educación en este territorio.

“Necesitamos cultivarnos, quitarnos lo silvestre. El instrumento de esta formación, de esta humanización propiamente dicha, es la educación”, dijo Hernández. “La humanidad consiste precisamente en la cultura. Los humanos siempre ponemos un extra a lo puramente animal y natural: eso es la cultura, y se adquiere con la educación”, agregó. 

Hernández explicó que los pueblos antiguos no tenían sistema educativo y la educación corría a cuenta de los grupos familiares. El primer sistema de educación universal lo tuvieron los mexicas, mejor conocidos como aztecas. Según Hernández, era un sistema de educación universal, institucional y público, es decir, para todos los niños de la sociedad.

El invitado relató que los aztecas contaban con dos escuelas principales: Calmecac, también conocida como la “casa de las lágrimas”, donde estudiaban los hijos de los nobles y se tenía el objetivo de formar gobernantes; y Telpochcalli, donde todos los niños varones plebeyos iban a estudiar artes militares y otros oficios como la construcción.

Asimismo, Hernández detalló que existía una tercera escuela llamada Cuicacalli o “casa del canto”, en la que todos los jóvenes -hombres y mujeres- aprendían cantos y danzas para participar en los rituales del calendario religioso civil y así generar cohesión social. Allí, los nobles también aprendían escritura e interpretación de códices.

“La conquista fue un proceso de guerra pero también de educación”, señaló Hernández, a la vez que hizo alusión a la sustitución de la cultura indígena por la cultura europea, al igual que el uso de la educación como evangelización. “Fue un proceso de enseñarle a los indígenas otro modo de vivir, cosa que también es la cultura”, apuntó. 

“Es muy difícil que en la historia haya absolutos: era imposible destruir toda la cultura indígena, pero también era imposible instaurar toda la cultura europea. A final de cuentas lo que ocurrió fue una mezcla y el símbolo más grande de esa mezcla es la Virgen de Guadalupe”, afirmó el Encargado de Asuntos Culturales en la Embajada de México.

Tras la independencia de México, la nación atravesó un período convulso, la Reforma. Las Leyes de Reforma consistieron en la separación de la Iglesia y el Estado, por lo que a partir de entonces México es un Estado laico, característica que de acuerdo con Hernández también se manifiesta en la educación del país. 

Durante el inicio de la revolución mexicana en 1910 el 90% de la población era analfabeta, así que uno de los grandes retos del gobierno que surgió de la revolución era reducir el analfabetismo. 

“El impulso de la educación fue muy grande después de la revolución y para ello, en un país mayoritariamente rural, el principal vínculo fueron las escuelas rurales”, describió Hernández. “De esta época vienen muchos de los modos y formas de la educación actual en México, porque la educación es formadora de identidad nacional”, añadió. 

El muralismo fue el proyecto educativo más importante después de la revolución mexicana, ya que a diferencia de los lienzos, los murales están destinados a estar en lugares públicos y podían contar la historia del país a través del arte. 

Hernández contó que a lo largo del siglo XX se desarrolló la educación superior en México, donde destacó la construcción de la Ciudad Universitaria de la UNAM y la fundación del Instituto Politécnico Nacional, el cual fue base del desarrollo industrial del país. 

Además de la charla informativa del Encargado de Asuntos Culturales en la Embajada de México en Venezuela, los estudiantes, profesores y personal administrativo de la UMA pudieron degustar platillos típicos de la comida mexicana al frente de la Pecera.

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